Tras comprobar que ningún artista ha querido actuar durante la ceremonia en la que ha jurado el cargo, Donald Trump ha trasladado su toma de posesión al local de karaoke ‘The Last Voice’ de Washington DC, donde la ha celebrado cantando él mismo y arropado únicamente por los dos camareros del local, James F. y Robert V., según han informado fuentes cercanas.

En su discurso de investidura, que ha coincidido palabra por palabra con la letra de la canción ‘Forever Young’ de Alphaville, Trump ha definido a Estados Unidos como un país joven y que vivirá para siempre.

“LET US STAY YOUNG OR LET US LIVE FOREVER, WE DON’T HAVE THE POWER, BUT WE NEVER SAY NEVEEEEER”, ha declarado el presidente a solas y cerrando los ojos.

A continuación se ha sentado en el suelo a llorar, según su directora de campaña, a causa de “la emoción de las canciones y de la presidencia”.

Durante todo el acto de celebración, Donald Trump ha interrumpido varias veces sus canciones, que ha presentado y aplaudido él mismo, para publicar mensajes en Twitter informando a todos los americanos de que estaría en el bar The Last Voice “POR SI ALGUIEN QUIERE PASAR A FELICITARME”.

Según diversos medios de Washington, también se ha podido ver al expresidente Barack Obama a solas en un Starbucks, donde, sin ocultar su tristeza, ha estado hablando de sus años en el cargo como presidente a diversas personas que se han acercado a saludar. “Ojalá tuvieran alcohol aquí”, ha susurrado mientras, al otro lado de la ciudad, Donald Trump cogía fuerzas con un whisky doble para cantar a capela la canción ‘The Wall’ de Pink Floyd.