Has alquilado un inmueble y los inquilinos llevan meses sin pagarte el alquiler. Ya no tienes de qué preocuparte, con estos diez consejos te ayudaremos a solucionar tan desagradable situación.

1. Haz que en el piso suene cada hora “Un violinista en tu tejado” de Melendi: Al principio les hará gracia, incluso la canturrearán. Al cabo de dos días no es que vayan a desear irse del piso: querrán huir del país para no volver a escucharla jamás.

2. Crea con ellos el grupo de WhatsApp “El pisito del descojono”: Cuando les saludes todos los días con un “Ke pa ke pa ke paaacha”, les mandes ochenta veces la foto del negro de WhatsApp y cientos de memes por hora, no sabemos si querrán cambiar de piso, pero seguro que sí de casero. Te aseguramos que funcionará. Si no ¿por qué crees que has sufrido cinco divorcios y te han echado de 17 empresas?

3. Dirígete a ellos llamándoles “guapi”, “amore” o “baby”: Sea cual sea el vínculo social que te una a cualquier individuo, una persona que goce de salud mental no soportará ese tipo de calificativos más de una semana antes de huir para no volver a verte nunca.

4. Múdate con ellos: Ya se sabe lo que dicen, si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña, y si los inquilinos morosos no pagan el alquiler, el casero se instala en el piso con ellos. No solucionarás el principal problema, que es echarles, pero al menos, ya que no te pagan, disfrutarás de tu piso.

5. Haz que suene en loop “Cheque al portamor” de Melendi: Según Amnistía Internacional, esto podría considerarse un crimen de lesa humanidad; eso sí, con una efectividad comprobada del 150%.

6. Regala a los vecinos del piso contiguo al de tus inquilinos un pack de juguetes eróticos, lubricantes y cremas efecto retardante: ¿Hay algo más insoportable que oír a los vecinos fornicar a todas horas? En este caso, será aún peor teniendo en cuenta que los suyos tienen 89 y 91 años.

7. Crea un “crowdfunding” para que te paguen el alquiler con donativos: Puedes ser sincero o decir que es para construir un hospital infantil para niños paralíticos enfermos de lepra y varicela en la región este de Botsuana.

8. Haz que se queden embarazados: Cuélate en su casa cuando no estén y pincha todos los preservativos del marido. Cuando ella se quede embarazada, no les quedará más remedio que buscar un sitio mejor para el niño que el cuchitril que tú les alquilas.

9. Fríeles a “spoilers”: Descubre a qué series están enganchados y usa el muro que hay enfrente de la casa para hacer gigantescas pintadas con spoilers del tipo: “En The Walking Dead al chino lo matan a batazos”. Cuando les hayas chafado las temporadas de las 12 series que están viendo, una de dos: o se van a otro barrio o te pegan una paliza que te quedas sin el dinero del alquiler y sin tabique nasal.

10. Haz que suene las 24 horas la discografía completa de Melendi: La ciencia aún no ha descubierto un ser humano o individuo de cualquier otra especie animal capaz de soportar algo así. Les echas fijo.