Ante la grave crisis del PSOE, el diario El País, en su editorial, ha sido muy contundente con la postura de Pedro Sánchez a fin de hacerle recapacitar sobre su enroque. Destacamos algunas de las frases más importantes del texto publicado hoy:

“En el PP esto no te atreverías a hacerlo y lo sabes. Como son de izquierdas te atreves con todo, pero eso no va así, jolín”.

“No lo aconsejamos, en absoluto. Allá tú. Es cosa tuya. O sea…”

“Cualquier dirigente político cabal lo hubiera hecho sin dudarlo”.

“Cuando se negó a ir a la cena de junio, que todos lo recordamos, ya vimos que Sánchez no quería hacer equipo. El menú era de 25 euros con postre y copa. Y no quiso venir poniendo excusas peregrinas. Pues muy bien”.

“La pones en ‘programa ecológico’, aunque haya mucha ropa, da igual, porque es sólo quitar un poco el sudor, no hace falta más. Lo malo es que entonces no puedes salir de casa, tienes que esperar a que termine, pero son veinte minutos. Lo que no entendemos es por qué no puedes interrumpir el proceso en cualquier momento, como ciudadano libre. Estás secuestrado por un electrodoméstico”.

“Volviendo al tema: que te pires”.

“Dieciocho mis cojones. Os habéis quedado los más guapos, eso no lo discute nadie, pero no tenéis ni media hostia”.

“¿Notas eso? ¿Lo notas? Es el aliento del socialismo y viene a por ti”.

“Y el séptimo día, cuando el infante nuble sus ojos en sangre, será cuando nazca el nuevo líder”.

“La sangre de los justos será reclamada por tu persona pero no te será concedida. ¡Au! ¡Au! Retírate”.

“Levantad la Daga de Cobre de INANNA de la Llamada y declamad la Invocación con una voz clara, sea fuerte o baja: ¡IA MASS SSARATU! ¡OS LLAMO AQUÍ Y AHORA!”.

“No habléis hasta que el haz de fuego y luz os dé la palabra”.

“El cielo se abrirá, los campos serán quemados por el calor. El fuego se aproxima. La gran llama será el fin y entonces se erigirá un rey azul. Y no será un rey desconocido, sino amable y cercano y gallego”.

“Venían dos, el primero nació muerto, por la maldad”.

“¡Eh! Cuidado. Cuidado. ¿Dices algo? Ah, pensaba. Circula. Circula, chaval. Dame un cigarro”.

“Tú mismo”.

“Eh, vale”.

“Ok”.

“Puta.”

“(Toda la plantilla del diario escupe al suelo)”.

“Si alguna vez la vida te maltrata, acuérdate de mí, que no puede cansarse de esperar aquel que no se cansa de mirarte”.

“Te amo. Llámame alguna vez, ¿vale?”.