Tras pasar sólo 36 horas en el campamento infantil libertario “La Murga”, Íñigo Errejón, secretario político de Podemos, ha llamado llorando a Pablo Iglesias pidiéndole que vaya a buscarle porque no le gusta estar allí. El político tendría “ausencia de partido” y se habría pasado la noche sin dormir porque uno de los monitores explicó una historia de fantasmas de derechas que le asustó demasiado, según ha informado un portavoz de Podemos y ha admitido el mismo Iglesias.

“Llamó llorando anoche diciendo que no entiende que, si el nombre de la formación es Unidos Podemos, tenga que pasar el verano separado con niños que no conoce, pero no iremos a buscarle”, ha explicado Iglesias entre risas esta mañana. Según dice, Errejón sólo echa de menos un poco el partido pero “luego se le pasa”.

Según ha explicado, durante la despedida desde el autocar Errejón ya insistió en quedarse, pero el partido considera que las tres semanas que pasará en el campamento “a él le ayudarán a espabilarse y a nosotros nos dejarán descansar tranquilos en la sede durante unos días”.

El campamento libertario “La Murga” es una granja-comuna con animales e ideales marxistas que escogió el mismo Errejón cuando vio las fotografías del catálogo. “Llora y dice que hay un niño de Ciudadanos en el campamento que le hace rabiar pero seguro que al final se hacen amigos”, ha explicado Iglesias. Según dice, a Errejón “le cuesta hacer caca cuando sale del partido” y los primeros días llama cada noche pero “luego se le pasa”.

En el campamento aprenderá a hacer queso fresco, montará a caballo y leerá el manifiesto comunista por la noche.

Finalmente, Pablo Iglesias ha conseguido tranquilizar a Errejón, que ha aceptado quedarse unos días más en el campamento. “Al principio se queja y luego no quiere volver y regresa muy respondón”, ha afirmado Iglesias.