“Sé fuerte, mañana te llamaré”, “Tranquilidad… Es lo único que no se puede perder. Un abrazo” o “Yo estaré ahí siempre. Al final la vida es resistir y que alguien te ayude, tampoco hacen falta muchos. Un beso y otra vez gracias” son algunos de los SMS que el presidente en funciones, Mariano Rajoy, está mandando a los cientos de políticos, grandes empresarios, deportistas de élite, directores, actores o artistas afectados por las filtraciones de los Papeles de Panamá, que los vinculan a sociedades opacas.

“El hecho de estar en funciones no me libra de estas obligaciones fundamentales”, ha explicado el mandatario sin apartar la mirada de su teléfono móvil. “Suerte que Movistar me regala los cien primeros mensajes porque, si no, estos gestos de apoyo costarían un dineral a los contribuyentes”, ha añadido.

El presidente, que tenía esos textos en los borradores del teléfono desde la última vez que contactó con Luis Bárcenas, cree que habrá terminado su tarea a última hora de la tarde. “Todos quieren el mismo grado de atención y de apoyo, y yo tampoco quiero tratar mejor a unos que a otros porque mi deber es apoyar a todos los empresarios por igual”, reconoce Rajoy.

Paralelamente, la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, está valorando a qué personas afectadas por el escándalo hay que considerar “señores de los que usted me habla”.