El presidente del gobierno en funciones, Mariano Rajoy, concedió una entrevista a Jordi Évole que fue emitida el pasado domingo en La Sexta. A continuación ofrecemos un extracto con las frases más importantes de todo el espacio:

  • “Sería responsable por la corrupción si la cometiera yo o alguien nombrado por mí. Yo estoy muy tranquilo. A veces siento la necesidad de gritar, eso es todo”.
  • “Aunque sea presidente del Gobierno, el presidente del Gobierno puede lo que puede, que no es demasiado. A veces por las mañanas sientes que no eres capaz de hacer nada y poco a poco vas sacando el día adelante. A veces me encuentro mal por las noches porque creo que he salvado el día pero no seré capaz de hacerlo la mañana siguiente. Los domingos son los peores días en ese sentido”.
  • “Si hay alguna persona que no me gusta yo no me enfrento a ella. Procuro ir en paralelo, y así se es más feliz, créame. Hasta cierto punto, claro, no plenamente. Creo que esa insatisfacción permanente y sobrellevada es la felicidad en sí misma”.
  • “Ha estado usted bien reconociendo que su pregunta sobre si pongo la mano en el fuego por Esperanza Aguirre es tópica y poco original. No siempre se acierta. No voy a entrar a comentar lo que dice o deja de decir Esperanza Aguirre, y punto. Yo claro que me fío de ella (Esperanza Aguirre) y de cualquiera hasta que me demuestre lo contrario, pero no puedo pensar en ella todo el tiempo. Estoy perpetuamente nervioso, creo que no es normal. A veces ni siquiera sé por qué estoy nervioso porque el país va bien, lo estoy haciendo todo bien, y aún así no puedo evitar tener mala conciencia, no sé si es una cuestión de educación o de qué, pero es connatural a mí”.
  • “A veces estoy hablando y parece que me falte el aire y no sé si es de los pulmones o de la cabeza, es extraño, ¿a usted le pasa? A mí me está pasando justo ahora. No sé ni siquiera qué decir. Voy a callarme un rato”.
  • “Déjeme cinco minutos más, ahora me costaría hablar (el acto físico de hablar)”.
  • “Este es un sitio tranquilo (La Moncloa) pero a veces se te cae encima. Últimamente noto unos desmayos extraños, ¿sabe? No es un desmayo en sí, es más bien una sensación de desmayo. Y tengo miedo que esa sensación de desmayo, que es sólo una sensación, que nace de la nuca y dura unos segundos, derive en un desmayo de verdad, un desmayo auténtico. Arranca como un cosquilleo fugaz. Luego se disipa y parece que ha sido imaginación tuya, pero ha sido una sensación real y palpable y que en el fondo deseo que se repita para poder analizarla de nuevo con más detalle”.
  • “No puedo saber todo lo que pasa en España de todos los asuntos que pasan en un día. Llegamos hasta donde llegamos. Ojalá llegara a más. No llego. Y me da la sensación de que si llegara a más, si trabajara más… la sensación (de no estar trabajando lo suficiente) seguiría estando presente”.
  • (Sobre las grabaciones de una exconcejal del Ayuntamiento de Valencia): “Me sienta muy mal, me enfada mucho, pero no es cierto que lo único que funciona en este país sea la corrupción. Nada importa realmente pero estamos obligados a manejar nuestra vida como si no fuera así, como si todo lo que hacemos fuera decididamente importante. Ese es el origen de toda la angustia del ser humano. Es casi gracioso”.
  • “Creo que tengo un apoyo mayoritario en mi partido. Hay siete millones de españoles que han votado al PP y no les voy a defraudar. Eso me tranquiliza pero también me pesa”.
  • (Sobre la gran coalición): “Daríamos un mensaje de tranquilidad y estabilidad, podríamos trabajar para consolidar la recuperación económica. Y a mí esa estabilidad me iría muy bien. A veces siento que me duele el pecho y no sé por qué. Le digo a todo el mundo que es muscular pero yo siento que hay algo que no funciona bien y me asusta”.
  • “Tengo un tic extraño, don Jordi: me mido las pulsaciones todo el tiempo poniendo la mano así en el cuello. Sentirme el pulso por un lado me tranquiliza pero por otro es aterrador porque es la constatación de que podría parar en cualquier momento”.
  • “Está todo esto (su corazón, su pecho) trabajando dentro de mí, pero podría estar haciéndolo mal, a trompicones, poniendo mucho esfuerzo en cada pulsación, en cada aliento. Quizá no es el corazón y hay un ganglio roto o algo de los pulmones. O un bronquio rasgado”.
  • “No es un mareo de náusea, de vomitar, es un mareo como interior, de ingravidez”.
  • “No sé descansar, no sé cómo se hace… No sé relajarme, creo que necesito ayuda. Don Jordi… ¿a usted le pasa?”.
  • “Me duele aquí (en el pecho) y pienso que es un infarto pero no lo es, porque se me pasa. Y entonces me sujeto el cuello como queriendo que vuelva a dolerme en un intento un poco absurdo de comprender su naturaleza (la de ese dolor)”.
  • “Estoy deseando que todo esto (España) termine”.
  • “Soy muy inteligente pero estoy convencido de que si estudiara Medicina y comprendiera cómo funciona el cuerpo humano y notara esa presión en el pecho que viene de no se sabe dónde y me impide funcionar correctamente… estoy seguro de que, si tuviera la certeza de que lo que me ocurre es completamente normal, en ese caso hipotético, seguiría estando intranquilo y preocupado”.
  • “Creo que debería ir al médico”.