Con la intención de presionar a los políticos españoles y concretar la formación de un gobierno, Su Majestad el Rey Felipe VI ha irrumpido esta mañana en el Congreso de los Diputados sobre Furor, su imponente corcel, y ha gritado “que el Gobierno sea” mirando a los ojos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

La comitiva del rey habría marchado esta mañana desde La Zarzuela hasta el centro de la ciudad, estableciendo una línea de suministros entre el Congreso y la Casa Real, por lo que se sospecha que el monarca y los miembros de su guardia tienen pensado acampar y establecerse en las afueras del Parlamento hasta apaciguar la situación política.

“Ponedme al corriente de las nuevas, tanto de aquellos que sois enemigos como de aquellos a los que vigiláis por la espalda”, habría dicho el rey a los miembros del Congreso a fin de informarse de los posibles pactos de Gobierno.

Según ha podido saber la prensa, Su Majestad ha ordenado silencio a todos los parlamentarios al comprobar que “ni una sola de vuesas mercedes es la mano que el rey esperaba encontrar” y ha avisado de que “se formará Gobierno antes de que se ponga el sol, pues en mis dominios esto nunca sucede”.

“Mis diputados son como los niños, lloran cuando se les lava”, ha declarado Felipe VI a la prensa tras las quejas expresadas por los diversos partidos. Las distintas formaciones políticas intentarán renunciar a las justas a caballo que el monarca pretende llevar a cabo en el Congreso antes de proponer una nueva investidura.

Diversas fuentes han informado también de la intención de Felipe VI de partir por la mitad a todos los españoles con su espada para comprobar qué candidato detiene su decisión en el último momento. “El político que intente detenerme mientras parto por el abdomen a los miembros de su pueblo será el único que merezca gobernar”, ha declarado Felipe VI limpiando con un paño el filo de “Cobradiezmos”, la espada de la Corona.

A última hora, Felipe VI ha insistido en asignarle al diputado Íñigo Errejón el cargo de “escudero personal de Su Majestad” y en llamarle “Saltarino”.