Cada vez es mayor el número de españoles que residen desde hace años en estaciones de bomberos y no se han percatado de ello. Te ofrecemos algunas pistas para que puedas identificar si tu domicilio particular es, en realidad, una estación de bomberos funcional, lo que a la larga podría empeorar el valor de tu vivienda y tu propia calidad de vida.

  1. Jamás ha habido un incendio en casa, cuando lo habitual en cualquier residencia particular de España es que haya 4 o 5 incendios de gran magnitud a la semana.
  2. Una vez por semana caes por un agujero en el suelo que conduce a una cochera.
  3. Los armarios son de metal y en ellos la ropa siempre es de invierno, muy pesada y con unos sombreros mejicanos horribles que tienen números en la frente.
  4. Sientes pitidos fuertes en los oídos de vez en cuando, como una sirena. Tras varios años los médicos no han encontrado cura.
  5. Cada año vienen a haceros fotos desnudos a tus compañros de piso y a ti para un calendario.
  6. En el teléfono de tu domicilio sólo recibes llamadas muy desagradables de gente gritando y no parecen comerciales de Jazztel. Las llamadas son a cualquier hora, también de noche, y te piden que vayas a visitarles y que lleves agua, aunque tú no les conoces de nada.
  7. En la cochera de tu hogar hay un coche que no sólo no es tuyo sino que es muy grande.
  8. En casa se habla de recortes presupuestarios todo el tiempo.
  9. A veces te despiertas en medio de la noche muy alarmado y con la imperiosa necesidad de apagar un incendio.
  10. La escalera para subir al segundo piso no está en el suelo, como en los domicilios normales. Está en el camión.
  11. No pagas alquiler pero te ves obligado a posar semidesnudo en calendarios para sufragar algunos gastos.
  12. Hay muchas personas durmiendo en tu habitación.
  13. Hay bomberos.
  14. Tú mismo eres bombero.