“Habemos rollo”. Con esta sentencia anunciarán los disyoqueis la buena nueva cuando un cliente poco agraciado de una discoteca consiga entablar conversación con otra persona e iniciar el proceso de flirteo. Desde el exterior del local, una columna de humo blanco -visible en la noche- saldrá por la chimenea para difundir la noticia.

Las nueva medida, aprobada ayer por la Asociación de Empresarios de Salas de Fiesta y Discotecas, pretende “celebrar los momentos emblemáticos de la noche con una simbología propia”, aunque se admite que, en este caso, ha servido de inspiración la fórmula del anuncio de un nuevo Pontífice, que se adoptó en la elección del papa Martín V en 1417, celebrada en la sala de fiestas del Vaticano.

“Una cosa así sólo pasa una vez cada cinco o diez años y generalmente es porque la chica va muy borracha”, matiza un responsable de Pachá, que opina que “el gesto es bonito pero me temo que ni yo ni mis hijos vamos a vivir una fumata blanca”.

La Asociación Española de Pagafantas ha agradecido la medida pero la ha tildado de “maniobra de marketing”. La entidad considera que, “si realmente quieren ayudar, el humo debería rodear nuestra cara en vez de salir por la chimenea. Y mejor que fuese negro como el humo de Lost”.