Dada la polémica suscitada tras la actuación de “Títeres desde abajo”, en Madrid, donde se pudo ver una pancarta con el lema “Gora Alka – ETA” en uno de sus espectáculos infantiles, el Gobierno ha decidido mostrarse firme ante este nuevo desafío de la banda terrorista.

Casi la totalidad de los partidos con representación en el Congreso han expresado su más enérgica repulsa a los hechos y exigen “que ETA entregue de inmediato todos sus títeres, marionetas, tentetiesos o cualquier otro órgano de propaganda similar”. Han añadido que pondrán todos los medios a su alcance “para que los violentos dejen de mover los hilos, literalmente”.

La contundente respuesta del Estado no se hizo esperar: dos de los integrantes del grupo de titiriteros ingresó ayer en prisión. Los títeres, por su parte, siguen siendo interrogados en dependencias policiales aunque, según el testimonio del agente J.M.C, de la unidad de intervención de la comisaría de Moratalaz, “se niegan a cooperar”.

El lunes por la mañana, Pipo, Palillo y Señor Risitas, los tres muñecos protagonistas de la obra, pasarán a disposición judicial.

Los momentos más tensos se han vivido en Barakaldo, cuando, al conocer la noticia, grupúsculos de títeres han cruzado contenedores en miniatura y barricadas de juguete en las principales avenidas de la localidad en solidaridad con sus compañeros represaliados.