• El protocolo marca que la infanta Cristina tiene permitido hacer esperar 10 minutos a todos los acusados, que deben girarse ilusionados al verla entrar en la sala y elogiar su vestido.
  • Finalmente, el Rey y su padre, don Juan Carlos I, han rechazado acompañar a la princesa del brazo hasta el banquillo de los acusados.
  • El juicio está presidido por 3 magistradas. A fin de garantizar la objetividad del proceso, sólo una de ellas es auténtica y las otras dos son placebos.
  • El hechicero de la Casa Real estará sentado entre el público, aunque no se espera que declare.
  • El abogado de Diego Torres ha protestado por la inadmisión de los testigos que había propuesto, dado que se han presentado en traje chaqueta pero sin corbata, por lo que han sido rechazados por el tribunal.
  • Los fiscales servirán el habitual sorbete de limón entre declaración y declaración, como suele hacerse en los elegantes juicios de la alta sociedad. Todos los documentos y pruebas serán presentados por una comitiva de camareros mientras suena la marcha Radetzky.
  • El tribunal se ha mantenido en su decisión de no permitir la declaración como testigo del rey Juan Carlos o de Corina zu Sayn Wittgenstein, pues las sesiones coinciden con sus clases de baile de salón que se organizan en el Centro de Día Santa Teresa los miércoles por la tarde.
  • Iñaki Urdangarin ha solicitado que en su camerino haya una PlayStation 4, un pack de cerveza Stella Artois y dos botellas de Moet Chandon a 7 grados. Se espera que Felipe VI destroce la celda por las noches, como es su costumbre.
  • Urdangarin responderá a las preguntas del fiscal escribiendo las respuestas en billetes de 500 euros.
  • Como es habitual con la realeza, si se decide que Cristina de Borbón es finalmente juzgada, no será un humano quien decida sobre su inocencia. La hermana del monarca sería atada a un poste de la montaña más alta de Mallorca. Allí, el dragón Uihneurghquien despertaría de su letargo y sería él, mediante tres acertijos, quien determinaría si la princesa ha cometido alguna ignominia en el pasado.
  • En caso de ser declarada culpable, la infanta podría escoger a un español de su elección a fin de que cumpla la condena por ella.
  • Durante la primera jornada de la previa, el tribunal tuvo que llamar la atención en al menos cinco ocasiones al banquillo de los primos de Urdangarin, que armaban jaleo.
  • Como es tradición, el juez le cortará la corbata al acusado mientras un fotógrafo de la agencia EFE venda instantáneas a todos los presentes.