El mono y la Orquesta Filarmónica de Viena han llegado a un acuerdo para que una botella de Anís del Mono Dulce se incorpore a la sección de destilados de la formación el año que viene.

“Es la mejor. La ciencia lo dijo y yo no miento”, ha declarado el mono

La trayectoria musical de la botella de anís se inició a finales del siglo XIX, cuando el tío Camuñas la agarró de forma improvisada en la fiesta del bautizo del hijo de la Mari y empezó a rascarla con una cuchara sopera.

El éxito de su debut convirtió a la botella en un referente de la música popular, llevándola de gira con Pitbull.

Ahora, la botella de anís aspira a integrarse en la orquesta sinfónica siguiendo así el ejemplo de otras celebridades como Paul McCartney, quien también ha compaginado la música popular con las composiciones clásicas.

La botella se codeará, pues, con los mejores músicos en el famoso Musikverein de Viena, donde sus futuros compañeros la esperan sedientos. Allí se pondrán a prueba las habilidades del nuevo fichaje interpretando clásicos como el “Miraccommo Bebben” de Ludwig Malfred o la Sinfonía n. 9 de Schubert para botella de anís y cucharilla de postre.

Este “giro clásico” de la botella de Anís del Mono contrasta con sus recientes escarceos musicales, en especial el concierto que realizó con el grupo Metallica, cuando se epató a la audiencia con un solo de botella de 35 minutos. Motivado por la emoción del momento, un miembro del grupo quiso culminar el solo rompiendo la botella y los amplificadores, pero un enfurecido público consiguió detenerlo antes de que lastimara al legendario envase.