La compañía de supermercados Mercadona se ha visto obligada hoy a pedirle a Isabel que acuda a caja, por favor. La decisión, en la que ha participado directamente el dueño de la empresa, Juan Roig, se ha tenido que tomar a causa de una acumulación de clientes en las cajas de uno de sus centros ubicado en el distrito madrileño de Embajadores.

Mercadona defiende que ha seguido el protocolo establecido para estos casos

Isabel, que se encontraba en aquel momento en el departamento de congelados, apenas ha tenido tiempo de acabar la tarea que estaba llevando a cabo cuando ha escuchado que la llamaban a través del sistema centralizado de megafonía.

“Cuando te dicen que vayas primero piensas que no va por ti. Luego ves que sí y entiendes que te llaman porque te necesitan de verdad, no lo harían si no fuera así. Sabes que te llaman porque tienen un problema serio”, explica la trabajadora.

Efectivamente, al llegar Isabel a la zona de las cajas, se ha encontrado con largas colas de clientes esperando con sus cestas llenas de productos. “Primero te quedas bloqueada, pero no hay tiempo para dudar. He ido corriendo a la caja que estaba cerrada y me he puesto manos a la obra, porque si puedes ayudar en algo tienes que hacerlo aunque pienses que no servirá de nada”, declara Isabel.

La propia compañía reconoce que ha habido momentos de caos y confusión cuando Isabel ha tomado los mandos de una caja que estaba cerrada hasta el momento.

“Los clientes no sabían si pasarse a mi caja y abandonar la cola en la que llevaban tiempo esperando, o bien quedarse en su sitio e ir a lo seguro. Ha habido tensión, incluso un niño llorando y una bolsa de patatas fritas se ha caído al suelo y una señora casi la pisa porque no la había visto”, relata la joven cajera, de apenas 26 años y con poca experiencia gestionando este tipo de situaciones.

Finalmente, Isabel y el resto de sus compañeros han seguido el protocolo establecido para estos casos, evitando males mayores. “Ymelda ha pedido a los que estaban esperando en su cola que pasaran por la otra caja respetando el orden de cola. Lo ha pedido como tres veces, insistiendo en lo del orden de cola. Lo que pasa es que había gente que venía a mi caja desde colas distintas, con lo cual se juntaban varios órdenes de cola. Yo pensaba que no íbamos a salir de esta”, confiesa la cajera.

Aunque ha habido algunas quejas, los clientes han tenido paciencia y han podido recolocarse sin que la sangre llegara al río. “Yo estaba temblando porque sé que muchas veces la pagan con el empleado cuando creen que ha dejado colar a alguien”, insiste Isabel.

La dirección de Mercadona ha convocado una reunión de urgencia esta misma tarde para analizar la situación, aunque Juan Roig ha querido tranquilizar a los medios asegurando que la situación “ha estado controlada en todo momento y no ha supuesto un riesgo para nadie”. Ha negado también que la compañía tenga problemas para gestionar los pagos. “La empresa está preparada para afrontar este tipo de incidentes y la prueba es que Isabel ha acudido a caja por favor y sin mayores problemas”, ha dicho.

Al cierre de la edición, otro Mercadona de Albacete solicitaba a Juan que se presentara en el departamento de lácteos. La compañía no ha dado datos sobre este asunto pero ha insistido en que “no es nada importante”.