El fabricante francés de automóviles Simca ha decidido rescatar del olvido el célebre Simca 1000, muy criticado en su día por lo difícil que era hacer el amor dentro de su habitáculo.

Aunque con mucho retraso, la empresa ha tenido en cuenta las críticas de los usuarios y ha dotado al nuevo modelo de unos asientos reclinables en los que es posible copular incluso mientras se circula, pues un sistema de navegación por voz permite dar instrucciones al coche en todo momento sin dejar de tener las manos libres para el amor.

El coche indica claramente cuál es el pito que debes tocar

“Si eres pobre y solo puedes comprar un Simca 1000 bastante vulgar, ahora tendrás más espacio para podértela cepillar”, reza el lema de la campaña publicitaria.

Simca insiste en que el asiento de este nuevo modelo sí se echa para atrás y la postura ya no tiene dificultad. “El volante ya no fastidia y está muy claro cuál es el pito que debes tocar”, explica el equipo de diseño.

La principal ventaja del nuevo Simca 1000 es que permite fornicar con la persona amada sin necesidad de subir a su casa a tomar una copa. “Ahora, en el trayecto hacia su domicilio, puedes apuntarte el tanto y encima te ahorras lo de buscar aparcamiento y levantarte por la mañana en una cama desconocida al lado de alguien que ahora, a plena luz del día, se nos muestra como una persona que no es ni siquiera tirando a atractiva”, recalca el anuncio.

Algunos potenciales clientes del coche agradecen las mejoras, aunque con matices. “Es verdad que ahora hay más demanda porque casi todos vivimos en casa de nuestros padres. Lo que pasa es que ya no solo necesitamos el coche para hacer el amor, sino también para formar en él una familia”, declara un joven de Albacete, que insiste en que el panorama sigue siendo inhumano.