La FIFA ha admitido esta mañana que la iniciativa de celebrar partidos amistosos de forma periódica “para fortalecer los lazos entre los jugadores de equipos rivales” ha sido un fracaso. “Luego no quedan ni nada. Son amiguísimos durante noventa minutos y al día siguiente vuelven a darse patadas”, concluye la institución.

Por este motivo, la entidad emplaza a los clubes de todo el mundo a “buscar otras estrategias de confraternización” como, por ejemplo, las cenas de empresa, los regalos del amigo invisible e incluso entrenamientos con sesiones de risoterapia.

Muchos no se tienen ni en Facebook

“Leo Messi trajo caramelos el día de su cumpleaños y luego fuimos todos a comer saladitos a la cafetería. Estuvo muy bien y todos pensamos que había que repetirlo”, ha revelado el presidente del Fútbol Club Barcelona, Sandro Rosell. En el Real Madrid, en cambio, reconocen que son más de “ir juntos a putas”.

Asimismo, la FIFA ha presentado un informe elaborado por un nutrido equipo de psicólogos en el que se explica cuál es el proceso de socialización de un futbolista, incluyendo consejos para los entrenadores: “En una primera fase, hay que enseñarles a guardar su turno, a esperar, a respetar los juguetes del otro, así como la comida y la siesta de los demás. Se les inicia en el juego colectivo para que vayan adquiriendo noción de grupo, fundamental para la socialización al intervenir el contacto físico”, reza el estudio.

El informe dice también que, en una segunda etapa, cuando los futbolistas están “más creciditos”, empieza a ser más clara la preferencia de elegir a un compañero en concreto como elemento de compañía “porque les gusta jugar a lo mismo (juegos activos o sedentarios), porque un juguete les interesa o por otras circunstancias como que las novias sean amigas y se vean fuera de las instalaciones del club. Sin embargo, pueden ser inseparables o no dejar de pelearse de un día para otro”.

Más adelante, si se ha seguido el proceso normal de socialización, ya aparecen los auténticos “mejores amigos”, cuyos lazos son muy estrechos y entre quienes surgen frecuentes conflictos. “La amistad va tomando una importancia fundamental para la vida del jugador y además le ayuda a crear su propia identidad”, según el estudio de la FIFA.

Con estos consejos para entrenadores y una mayor concienciación de los clubes, la FIFA espera que los jugadores de fútbol vayan aprendiendo a expresar su afecto sin complejos y abandonen las patadas y los empujones. “No sabemos si lograremos una mayor cohesión entre ellos, pero lo que está claro es que los partidos amistosos se habían convertido en una tradición absurda”, insiste la institución.