Tras pulsar el “snooze” del despertador por 759.703ª vez con el fin de silenciar la alarma durante unos minutos más, Abigail López, una joven de Lleida, ha cumplido 13 años sin levantarse de la cama, siempre fiel a la estrategia de pedir “cinco minutos más y ya” y asegurando que se levantará “en seguida” y que “ya vaaaa, joder”.

En 2009 llegó a ponerse un calcetín pero volvió a meterse en la cama

La chica, que debió haberse levantado de la cama a las siete de la mañana del 24 de noviembre del año 2000 para ir al instituto, apenas ha abandonado su habitación para ir al lavabo tres o cuatro veces (la última en 2008) y acto seguido volver a meterse entre las sábanas “un momentín nada más”, tal y como ha informado su madre.

“Llevo más de una década sentada en la cocina llamándola para que se vista y venga a desayunar porque nos tenemos que ir y ya vamos tarde”, explica Ester, la madre de la adolescente. “A veces subo a la habitación y le toco el hombro para recordarle que tengo que llevarla al instituto, pero se da la vuelta y dice que ya se viste y volvemos a empezar otra vez porque se queda frita”.

Desesperada, la madre ha informado a la prensa de que, si para 2016 su hija no está vestida, peinada y lista para salir, no descarta correr las cortinas de la habitacion para que entre la luz o directamente pasar la aspiradora.