La sangre derramada en España a lo largo de 2013 está llegando al río Duero desde la desembocadura del Adaja, contaminando toda el agua en la provincia de Valladolid.

El ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha suspendido un viaje a Babia para gestionar la situación, que atribuye al notable aumento de españoles que sudan sangre. De hecho, dos de cada tres ciudadanos no tienen sangre en las venas.

El vertido avanza lento, a un kilómetro por hora, pero ya ha pasado tres pueblos. Además, Protección Civil ha detectado el mismo fenómeno en otros ríos, entre ellos el Segura, el Ebro, el Guadiana y el Turia, donde se ha detectado sangre de horchata a la altura de Valencia.

El ministro ha pedido que se mantenga la sangre fría.