El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha visitado hoy Fukushima con la intención de satisfacer los deseos de las autoridades japonesas, que le pidieron ayuda para negar tajantemente las consecuencias catastróficas de uno de los mayores accidentes nucleares de la historia.

“Las reformas van por buen camino”, ha dicho

“Los temores sobre Fukushima son infundados”, ha asegurado Rajoy a la población japonesa, aún cuando en aquellos momentos se estaba detectando una nueva filtración en un tanque del mismo tipo que otro en el que, el pasado agosto, se registró una fuga de unas 300 toneladas de líquido radiactivo.

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, ha escuchado con asombro las palabras del mandatario español, que no ha titubeado ni un momento. “Cuando se hacen bien las cosas y se actúa con perseverancia y constancia, los resultados llegan”, ha insistido Rajoy, sentenciando que “las reformas que se están haciendo en la central van por buen camino”.

“La gestión del señor Rajoy, sometido a todo tipo de presiones y escándalos en su propio partido, nos llevó a pensar que era la persona indicada para hablar a nuestra ciudadanía, que está atemorizada por las fugas radiactivas”, ha explicado Shinzo Abe. “Es increíble cómo mantiene el tipo”, ha asegurado el primer ministro.

“Sabemos lo que tenemos que hacer, lo tenemos muy claro y lo vamos a hacer”, ha concluido Rajoy mientras se adentraba en la zona de seguridad de la central con un puro en la boca.