El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, ha anunciado hace escasos minutos que Dios ha muerto esta madrugada tras una larga enfermedad.

“Ha prestado un servicio indispensable a la Humanidad y al resto de criaturas a las que creó en los inicios de su brillante carrera”, ha sentenciado Lombardi sin poder contener las lágrimas. También ha asegurado que Dios Padre era “un profesional como la copa de un pino” y que “siempre estuvo al pie del cañón”.

El Vaticano ha destacado su labor incansable de apoyo y consuelo

El fallecimiento del Todopoderoso ha cogido por sorpresa a toda la comunidad creyente, que en otras ocasiones recibió con escepticismo falsos rumores como los que en su día extendieron los filósofos Hegel o Nietzsche. “Esta vez va en serio, ha muerto de verdad. No estamos hablando de un metafórico rechazo de la creencia en un orden cósmico, sino de la muerte efectiva e inevitable del Altísimo”, insistía el portavoz de la Santa Sede.

El Papa Francisco se encuentra en estos momentos reunido con la Curia Vaticana con el fin de elegir a un Dios en funciones que pueda llenar el vacío de poder esta misma mañana. “La vida sigue y los hombres tendrán pronto un nuevo Dios tanto o más capacitado que el anterior”, ha asegurado Federico Lombardi.

La Iglesia no ha querido dar detalles sobre las últimas voluntades divinas. “Su herencia somos nosotros y esperamos que sus herederos también seamos nosotros porque así todo queda en casa”, se ha limitado a decir el portavoz del Vaticano.

La Santa Sede ha dejado claro a los fieles que pueden seguir rezando con normalidad “porque todos los ruegos que sean enviados al Señor estos días se conservarán para que el nuevo Dios los vaya atendiendo nada más se incorpore a la rutina”.

Este fallecimiento se suma al de otras grandes personalidades como Manolo Escobar o Lou Reed, con quienes Dios mantenía una relación de cordialidad y respeto más allá de las diferencias creativas.