El conflicto entre Cataluña y el Ejecutivo central se ha acentuado esta mañana a raíz de un incidente acontecido durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

El líder de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, ha reclamado al presidente del Gobierno que no deje pasar más tiempo para liderar “una respuesta de Estado ante el desafío soberanista catalán”, amenazando con una posible “declaración unilateral de independencia que algunos van a hacer en el Parlament”.

“No es la respuesta que esperamos del Gobierno central”, ha lamentado Artur Mas

Esta “respuesta de Estado” no ha tardado en llegar, pues el ministro de Economía, Luis de Guindos, se ha levantado de su escaño claramente alterado y, agarrando a Duran i Lleida por la solapa de la camisa, le ha propinado un golpe en la cabeza que le ha provocado al catalán la muerte por traumatismo craneoencefálico.

“¡Coño ya!”, ha espetado el ministro popular entre vítores mientras el presidente del Congreso, Jesús Posada, pedía orden. Tras la agresión, el hemiciclo se ha dividido entre las protestas del grupo parlamentario de CiU y los aplausos de los diputados populares, que insistían en que el catalán se lo había buscado con su amenaza directa al presidente de la nación.

Mariano Rajoy ha pedido a sus compañeros de partido que se calmaran y, retomando su discurso previo a la intervención del ya fallecido Duran i Lleida, ha subrayado que, para superar esa crisis que sufre Cataluña, es necesario que haya “estabilidad institucional y política” y que todos remen “en la misma dirección”.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, no ha tardado en expresar su descontento con el gesto de Luis de Guindos. “Es indigno e inaceptable que el Gobierno responda a las legítimas exigencias del pueblo catalán acabando bruscamente con la vida de uno de sus representantes”, ha sentenciado.

Mas ha dicho también que “no responderemos a la violencia con más violencia”, pero ha insistido en que “las crisis institucionales deben resolverse en el marco de la democracia, y el que no sepa contenerse no merece participar en ningún debate político”.

El presidente de la Generalitat se ha quejado asimismo de que la muerte de uno de los políticos más destacados de Cataluña haya salido “escondida en la sección de sucesos” en los principales medios de comunicación españoles.