El vuelo FR7335 de la compañía Ryanair ha aterrizado de emergencia esta mañana en el aeropuerto Madrid-Barajas sin aparente justificación.

“Al final hemos llegado antes”, se ha limitado a aclarar el piloto mientras jugaba con la espuma que los bomberos habían esparcido por el asfalto. En plena maniobra de aterrizaje, ha provocado el pánico entre los pasajeros cuando ha pedido por megafonía “que miréis si viene alguno por detrás, que yo no veo”, según confirma la sobrecargo del vuelo.

“¿Viene alguno por detrás?”, ha preguntado al pasaje

“A las 9:45 hemos recibido una comunicación del comandante, que ha gritado ‘¡Aparta que voy!’ y ha iniciado la maniobra de aproximación, obligándonos a activar el dispositivo de emergencia”, explica uno de los controladores del aeropuerto, que no logró hablar con el piloto “porque se ve que llevaba los cascos puestos”.

Según el testimonio de varios pasajeros, el piloto ha advertido de que se disponía a aterrizar “por todo lo alto” y ha pedido a todo el mundo “que se agarrara fuerte porque íbamos a tomar tierra por sorpresa”. También ha avisado de que saltarían las máscaras de oxígeno pero ha aclarado que “no hace falta que os las pongáis porque no sirven para nada”.

Ya en el interior del aeropuerto, y al ser interrogado por sus superiores, el piloto ha insistido en que “aterrizar de emergencia mola más” y ha asegurado que “muchas veces te hacen esperar porque a ellos les sale de los cojones”.

También ha explicado que era la primera vez que lo hacía “y sin duda lo voy a repetir porque, con el cirio que se ha organizado, se me ha pasado la mañana volando”.

En estos momentos, el comandante se está sometiendo a una prueba de detección de drogas y ya ha avisado de que “como no dé positivo, el que se va a cabrear voy a ser yo”.