Mark Zuckerberg, fundador y presidente de Facebook, ha prohibido a sus empleados el uso de la red social Facebook en horario laboral porque “perjudica la productividad de la empresa”.

“Han abusado de mi confianza hasta el punto de que ya ni se molestaban en minimizar las ventanas cuando pasaba por delante de sus ordenadores. Estaban todo el día en Facebook. Era un puto cachondeo”, insiste Zuckerberg.

El propio empresario admite que ha eliminado la aplicación de Facebook de su teléfono móvil “porque te distrae continuamente y yo soy una persona que tiene reuniones y compromisos y no puede perder el tiempo con la vida de los demás, recibiendo invitaciones a eventos absurdos todo el santo día”.

El joven multimillonario no entiende “esa necesidad que tiene la gente de airear su vida privada” y confiesa que ha borrado todos sus datos personales de Facebook “porque nadie te asegura que un día de estos les dé por cambiar la configuración de la privacidad y de repente todas tus fotos íntimas estén al alcance de cualquiera”.

“Señores, maduremos de una puta vez”, ha sentenciado Zuckerberg justo antes de meterse en una reunión.