Marisa Lozano está convencida de que su hija Laura, de 31 años, se ajusta perfectamente al perfil de mujer que encajaría con el actor, productor, guionista y director de cine George Clooney, aclamado internacionalmente.

Son tal para cual, según la mujer

Según su madre, Laura desempeña en estos momentos las funciones de relaciones públicas y gestión con el cliente en el bar CoyFer de Madrid, aunque los responsables del local aclaran que la chica es lo que comúnmente se conoce como “camarera”.

Matices aparte, Marisa Lozano insiste en que la inteligencia y la ambición de su retoño recuerdan a las de Clooney, de modo que parecen hechos el uno para el otro “hasta un punto que llama la atención”.

Aunque Marisa ha leído que la estrella norteamericana, de 52 años, no planea casarse de nuevo, está “absolutamente convencida, cien por cien” de que “la magnética personal” de Laura haría que cambiara de opinión radicalmente.

Para que la pareja funcionara, eso sí, Marisa cree que el actor, productor, guionista y director de cine aclamado internacionalmente debería dedicar mucho tiempo a la relación “y pasar más horas en casa, aquí en Madrid o fuera, en La Moraleja, si es que quieren vivir en otro sitio que no sea mi casa, que entiendo que es pequeña y efímera en lujos”.

A la mujer tampoco le hacen mucha gracia los problemas que George Clooney ha tenido con la justicia, pues se ha enterado recientemente de que el actor, productor, guionista y director de cine aclamado internacionalmente fue arrestado el 16 de marzo de 2012 por protestar frente a la Embajada de Sudán en Estados Unidos.

“Tendrá que sentar la cabeza, pero no creo que sea peor que el otro novio que tuvo la Laura, el que le tiró unas tijeras”, dice Marisa.

El padre de Laura, que admite que la muchacha “cocina muy bien, eso sí”, se muestra escéptico y afirma que “si la cosa no cuaja tampoco pasa nada, que yo para mi niña preferiría a un muchacho más joven y con trabajo estable”.