Un huevo de chocolate “Kinder Surprise” de casi dos metros de altura ha embarcado esta mañana en un avión en dirección a Venezuela, según han confirmado fuentes del gobierno ruso.

Este insólito acontecimiento intensifica la atención mediática que está recibiendo este aeropuerto desde que se sospecha que el extécnico de la CIA Edward Snowden, perseguido por las autoridades estadounidenses, permanece refugiado en sus dependencias a la espera de que algún país le conceda asilo.

El ministro de Exteriores de Venezuela, Elías Jaua, ha confirmado que la chocolatina es un encargo del presidente Nicolás Maduro, que “había pedido algo nuevo, un juguete y un chocolate”. Jaua ha recordado que en las tiendas de los aeropuertos abundan dulces de gran tamaño que no acostumbran a verse en otros sitios.

“Se trata de una burda estrategia para distraer a los medios mientras Snowden busca la manera de huir de Rusia. Pase lo que pase, Estados Unidos seguirá muy pendiente de sus movimientos en la zona de tránsito de este aeropuerto”.

Venezuela ya se prepara para recibir con honores a la enorme chocolatina, que viajará en la bodega del avión con pequeños agujeros en su superficie para evitar que se derrita con los cambios de temperatura.