Más de 300.000 palomas comunes han dejado España desde 2008 ante la escasez de pan, según un comunicado del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente difundido esta mañana.

“Se trata de la generación de palomas más formada de nuestra historia contemporánea a la que ahora no podemos corresponder con migas de pan de calidad por culpa de la crisis”, admite el ministro Miguel Arias Cañete. “Prácticamente la mitad de estas aves deambula por los parques sin ninguna ocupación concreta, ensuciándolo todo y sin un futuro en el horizonte”, insiste.

En España, deambulan por los parques sin oficio ni beneficio

El número de palomas que deciden probar suerte en el extranjero ha aumentado un 25,6%, mientras que otras, desnutridas y sin esperanza, acaban bajo las ruedas de los coches o bien ocupando inmuebles abandonados hasta que son desahuciadas por las autoridades y pasan a ser víctimas de las redes del sistema.

Desde hace meses, varias palomas han sido vistas rodeando el Congreso de los Diputados e incluso defecando en coches policiales. Doce de ellas le negaron el saludo al ministro Arias Cañete en un acto público como protesta por la falta de pan.

“El malestar es notorio y, desde que murió la paloma de la paz, no hay líderes que transmitan ilusión a esas palomas, que se han vuelto personajes grises”, afirma Dolores Parmalat, portavoz en España de la protectora de animales PETA.

Mientras en Madrid apenas acudieron tres palomas a la última edición de la verbena de la Paloma, en los parques alemanes hay una proporción de diez palomas comunes por anciano, la mayor parte de ellas inmigrantes, y el pan bate récords en bolsa.