Con muecas de pena y los ojos colmados de lágrimas, el pequeño Adrián Sigüenza, nacido hace menos de un año en Barcelona, ha reunido casi 400 millones de euros que servirán para sanear las cuentas familiares y pagar sus estudios universitarios.

Es un emprendedor neonato

“Sus pucheros penetran como un veneno en el alma humana y anulan completamente el raciocinio de las personas. Le darías todo lo que te pidiera. Y lo fuerte es que no pide nada. Solo te mira con esos ojitos y abre un poco el puñito para que le entregues el dinero”, explica su padre, que define a su hijo como “un emprendedor neonato”.

El caso de Adrián ha llamado la atención de todos, pero especialmente del Ministerio de Economía. “Acudir a los mercados con Adrián en el regazo haría posible que España colocara toda su deuda”, ha admitido el ministro Luis de Guindos, que se ha puesto gafas de sol para visitar al pequeño y evitar así los efectos impredecibles de la táctica del “pucherito”, con la que el bebé sería capaz incluso de conseguir un cargo en la Administración Pública.

En estos momentos, el niño se encuentra reunido en su habitación con un comité de expertos del Banco de España y se le intentará convencer para que negocie una segunda línea de crédito en condiciones favorables para nuestro país. Para agasajarlo, se le ha proporcionado un cochecito oficial.