Tras los últimos incidentes protagonizados por futbolistas en las carreteras, relacionados la mayor parte de ellos con los excesos de velocidad, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha optado por enviar a expertos en educación vial a los principales clubes de fútbol.

El objetivo principal de los educadores será que los jugadores aprendan a leer el velocímetro, comúnmente llamado cuentakilómetros. “Muchos no lo distinguen del cuentarrevoluciones, o se lían con los números”, explica uno de estos profesores.

Se lían con tanto número

El delantero Karim Benzema, que fue “cazado” a 216 kilómetros por hora en la M-40, llegó a asegurar que “creía que cuando la aguja estaba a la derecha era bien, por eso le daba al gas para que la aguja fuera a la derecha”.

Los errores de comprensión de Benzema le llevaron a protagonizar varios accidentes, en uno de los cuales dio seis vueltas de campana. La Guardia Civil le acusó finalmente de hacer teatro.

Los responsables de los principales equipos de la primera división agradecen la labor de la DGT: “Nosotros les regalamos varios ‘Papá no corras’, pero los usaban para meter fotos de tías buenas”, confiesa un miembro de la junta directiva del Barcelona.

Tráfico estudia también la posibilidad de sustituir los cuentakilómetros de los jugadores por indicadores más sencillos: “Pensamos en cambiar los números por emoticonos. A velocidades bajas, saldría una cara sonriente, pero conforme se aumentara la velocidad aparecerían caras tristes, luego asustadas y finalmente una calavera. Es un lenguaje muy primario que sería mucho más efectivo con este tipo de conductor, que tiene otras cosas en la cabeza como para estar pendiente de los números”, argumentan desde la DGT.