Los majestuosos leones que flanquean la entrada del Congreso de los Diputados desde el siglo XIX serán sustituidos la próxima semana por dos antidisturbios de bronce.

Se pensó también en perros de la raza “pitbull”

La medida, aprobada unilateralmente por el Partido Popular, tiene el objetivo de “adaptar la simbología de la institución a los tiempos actuales”, en palabras del presidente del Congreso, Jesús Posada.

El Gobierno considera que “los recientes desafíos a la autoridad y al honor de la Cámara Baja han evidenciado la escasa efectividad de los leones, que ya no impresionan como antaño”.

Tras pensar en animales alternativos, como perros de la raza “pitbull”, se optó finalmente por figuras antropomórficas “pero igualmente imponentes”.

“No son esculturas normales y corrientes. Tienen un sistema que les permite disparar bolas de goma en ocasiones especiales, como por ejemplo el Día de la Hispanidad”, ha explicado Posada.

El líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha protestado enérgicamente tras ver las nuevas esculturas y asegura que, como medida de protesta, entrará en el hemiciclo por la puerta de atrás.

“Está acojonado. Cuando han dicho lo de las bolas de goma he visto cómo le temblaba la papada”, comentaba Luis de Guindos a los medios mientras se desplazaba en cuclillas imitando a una gallina.