El regreso del villano sacude el “star system” mundial

La ocasión lo merecía y el “photocall” se quedó pequeño para fotografiar la alfombra roja del estreno más esperado del año: la nueva crítica cinematográfica del periodista estrella de El País, Carlos Boyero.

“Le amas y le odias; es la hostia”, confiesa Tom Cruise

Sin desvelar la identidad de la próxima víctima, pero prometiendo saña, el crítico posó ante los medios con su característica sonrisa desapasionada, máscara que oculta a un auténtico carnicero del séptimo arte, implacable y temible francotirador de la palabra.

El propio Tom Cruise, que viajó a Madrid solo para estrecharle la mano al periodista frente al teatro Capitol, confesaba que “lo último que dijo de mí es que no soporta la mayoría de mis películas. Joder, estuve una semana entera de mala hostia y sin salir de casa”.

Muy a punto de abandonar la cienciología porque al temido crítico le parece “algo esperpéntico”, Cruise insistió en que a Boyero “le odias y al mismo tiempo le respetas. Es una sensación rara. No sé cómo definirlo, solo te puedo decir que es la hostia”.

También Kristen Stewart, Naomi Watts o Angelina Jolie se presentaron con sus mejores galas y claramente nerviosas: “No suele meterse con el vestuario pero nunca se sabe. Lo he pesado fatal, no sabía qué ponerme”, explicaba Jolie, que optó finalmente por un vestido palabra de honor de St. John al que Boyero no dedicó ni una mirada en toda la noche.

Almodóvar: “A ver qué nos trae el grandísimo hijo de la gran puta”

Aparte de las grandes figuras extranjeras, también acudieron a la “première” los sufridores habituales del crítico en España. “A ver qué nos trae el grandísimo hijo de la gran puta”, se preguntaba Pedro Almodóvar, cuya última película mereció altas dosis de odio por parte del crítico, a quien el filme no le hizo la más mínima gracia.

“Sabía que no le iba a gustar, por supuesto, pero nunca sospeché que me entrarían ganas de autolesionarme”, declaró el autor de “Los amantes pasajeros”, intentando esquivar la mirada de Boyero. “He venido a pedir perdón, coño”, se excusaba el manchego, y admitía que “lo que quiero es que él me ayude a mejorar porque uno no puede vivir sintiéndose una mierda”.

Hechas las fotos y las presentaciones pertinentes, las puertas del recinto se cerraron para dar paso a la lectura en voz alta de la esperada nueva crítica de Carlos Boyero. “La leerá su secretaria. Él no quiere estar presente, desprecia a toda esa chusma”, aclaraba un miembro de la organización. Ningún periodista fue autorizado a entrar. Solo estrellas, productores y teóricos elegidos a dedo por el propio crítico.

Diez minutos más tarde, y mucho antes de que terminara la lectura del texto, salía la directora Isabel Coixet con la cara sucia de rímel, el pulso tembloroso y los ojos inyectados en sangre. “Me ha destrozado, dejadme…”, exclamó a la prensa justo antes de echar hasta la primera papilla. “Necesito hablar con mi madre”, añadía mientras se desplomaba encima de su propia pota.

Un desenlace turbador que puso el broche a un estreno tenso y envuelto en el secretismo. Habrá que esperar a que se publique mañana, para gusto y regocijo de las masas, la última y mortal ráfaga de opiniones de Boyero, el aniquilador.

Lo mejor: Absolutamente todo.

Lo peor: A ver quién es el guapo que critica a Carlos Boyero.

Valoración El Mundo Today: ★★★★★