La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, propuso ayer a los grupos parlamentarios elevar a los 16 años la edad mínima en menores para zorrear con adultos, situada en España en los 13 años, la más baja de los países del entorno.

Mato considera que, a edades más tempranas, no se tiene la madurez suficiente como para comportarse como una guarra o ir marcando paquete como un “chuloputas”, en sus propias palabras.

La propuesta de la ministra fue bien recibida en el hemiciclo y, de hecho, sigue las recomendaciones del Consejo de Europa, que establece que, por debajo de los 15 años, un niño no está preparado para ir frotando sus genitales contra el culo de otra persona, aunque ambos estén cachondos como perros.

“Hay que garantizar que, cuando se guarrea, se hace con pleno consentimiento y que la persona es consciente de que se comporta como una zorra, asumiendo las consecuencias que de ello se deriven”, insistió Mato, añadiendo que “en países como Alemania no es obligatorio acostarse con adultos hasta los 20 años”.

Aunque algunos diputados matizaron que “hay niños que nacen con mucho ‘flow’ y que van provocando desde muy temprano”, Mato precisó que hay que legislar para todos, “pero pensando especialmente en la gente que no es más puta porque no le dejan”.