El Partido Popular ha emitido hoy un comunicado para esclarecer el tema de los supuestos sobresueldos que cobró José María Aznar siendo presidente del Gobierno, violando la Ley de Incompatibilidades que prohibía a los ministros y al presidente recibir retribuciones dobles.

Según parece, los 2,7 millones de pesetas (16.755 euros) que se le pagaron a Aznar como “gastos de representación” sirvieron para remunerar los trabajos que hizo el entonces presidente “fuera de los cauces democráticos habituales”.

En concreto, José María Aznar adoptó entre 1996 y 2004 la identidad de un justiciero nocturno que patrullaba las calles luchando contra el crimen.

Enfundado en un traje oscuro, y sometido a un duro entrenamiento físico, Aznar contribuyó personalmente a rebajar los índices de criminalidad en España durante su mandato, y lo hizo por iniciativa personal.

De día presidía y de noche combatía

“Uno no dirige el futuro de la nación en horario de oficina, ni se limita a decidir desde un despacho”, ha admitido el propio expresidente, que solo interrumpía sus misiones en la noche cuando tenía que viajar fuera del país para cumplir con sus obligaciones presidenciales.

Así pues, los sobresueldos costeaban tanto las dietas de este héroe anónimo, ricas en proteínas, como las reparaciones del traje diseñado por “Victorio & Lucchino” bajo la más estricta confidencialidad, y que sufría ocasionales desgarros cuando Aznar se veía implicado en luchas cuerpo a cuerpo.

“Los desplazamientos nunca se le pagaron porque el justiciero se movía con rapidez por los tejados de pueblos y ciudades, ejerciendo su labor con sigilo”, explica la nota del PP.

Esperanza Aguirre: “Hay cosas que es mejor que no se sepan”

José María Aznar no ha querido ofrecer más detalles de las misiones que desempeñaba y se ha limitado a decir que “cuando yo muera, todo saldrá a la luz porque esta etapa forma parte también de la historia de España”.

Tampoco ha querido aclarar si el justiciero anónimo se retiró en 2004, pero el actual estado físico de Aznar hace sospechar que sigue vinculado de alguna manera a la lucha contra los criminales.

Aunque la mayor parte de los militantes y dirigentes del Partido Popular agradece que se haya aclarado el tema de los sobresueldos, Esperanza Aguirre ha lamentado que “el acoso mediático nos esté obligando a revelar informaciones que ponen en peligro la labor de los justicieros”, y ha explicado que “cuando se me atacó con el tema del espionaje en la Comunidad de Madrid, aguanté el chaparrón y me callé muchas cosas que hubieran evitado el desgaste de mi imagen pública”.