El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha roto su prolongado silencio para lanzar una advertencia al actual Ejecutivo de Mariano Rajoy: “No somos inmunes a la crisis financiera global, que nos pasará factura si no las vemos venir”, aseguró la pasada madrugada en el programa “Hablar por hablar” de la Cadena SER, al que llamó para compartir su inquietud “por la que se avecina”.

“Puede que no ocurra hoy ni mañana”, matiza

“Quizá no será hoy ni mañana, pero los niveles de desempleo pueden llegar a cotas preocupantes en un futuro si no hacemos nada”, insistió Zapatero, que pese a estar apartado de las contiendas políticas diarias quiere aportar “mis impresiones, a vista de pájaro, del panorama venidero”.

El exmandatario considera que su análisis reposado, alejado de intereses inmediatos, “me permite ayudar a un país cuando los arboles no le dejan ver el bosque”.

Zapatero explicó que sigue muy conectado con la actualidad extranjera, en la que “hay turbulencias”. Habló del panorama en Grecia, “donde las cosas se están poniendo feas”, y se mostró preocupado por el avance gradual del empleo precario: “Tengo amigos con hijos recién licenciados que trabajan de algo que no les gusta. Eso provoca frustraciones”, alertó.

“El problema de este país es el ladrillo”, llegó a sentenciar, quejándose de que “otros países estén tomando decisiones mientras que nosotros vivimos en una balsa de aceite, celebrando el gol de Iniesta”. El expresidente aprovechó también para felicitar a Josep Guardiola por su trabajo al frente del Fútbol Club Barcelona, describiendo su liderazgo como “un modelo a seguir”.