Eladio Rincón, gerundense y poseedor del carné de conducir B1 desde hace más de veinte años, ha recibido esta mañana una carta certificada de la Dirección General de Tráfico (DGT) con un mensaje corto y contundente: “Lávalo, guarro!!!”.

“Me hicieron soplar para reírse de la cara que ponía”

El conductor, que admite que su Renault Fuego de 1986 “podría estar más limpio”, no sabe si el aviso de la DGT implica la posibilidad de recibir una multa más adelante. “No me parece bien que un organismo oficial me insulte. Para eso ya están mis amigos, que se ríen de mí porque tengo un coche viejo”, asegura Rincón, que aprovecha para denunciar que en una ocasión “la Guardia Civil me hizo soplar solo para ver cómo se me hinchaban los mofletes, riéndose de mi cara de gilipollas”.

Fuentes de la DGT confirman que la entidad ha iniciado una nueva estrategia de comunicación “más directa”. Será habitual, por tanto, que los conductores reciban cartas en las que se les pregunte “Si vas a estar mucho rato aquí parado”, si están saliendo o entrando en el aparcamiento o incluso notificaciones para informarles de que “ya está verde, coño, puedes tirar”.

“A mí me enviaron un burofax que dice ‘Tranquilito’. Yo estoy tranquilo, quizá son ellos los que se lo tienen que hacer mirar”, se queja otro ciudadano, que tuvo que pagar una multa por llevar la pegatina “Bebé a bordo” sin que hubiera un bebé en el coche. “Les aclaré que la pegatina era de cuando el coche lo conducía mi hermana, que sí tiene un hijo, y me contestaron que debería aprender de ella porque, con la edad que tengo, parece mentira que ni siquiera tenga una relación estable”, añade.

Tráfico ha informado también de que, a partir del mes que viene, será obligatorio ceder el paso a los conductores que tengan un coche mejor que el tuyo.