La revista Cuore ha puesto a la venta esta semana un número en el que, al fin, empieza a reírse de los defectos físicos de sus lectoras. Durante toda su trayectoria, la publicación ha sacado punta al lado menos favorecedor de las fotos de las celebrities, haciendo gala de un ingenio muy característico y rico en comentarios malintencionados.

Ahora, la dirección del magazine considera que es el turno de las lectoras, a las que dedica el especial “Celulitis Attack”, donde se puntúa, del uno al cinco, la cantidad de celulitis que sus lectoras acumulan en las cartucheras entre exclamaciones de “Aarrgh”, “¿Qué es eso!?” o “¡Quisiera comerme mis propios ojos!”.

Anne Hathaway comenta las fotos de tu casa

“¡Cómo te has puesto, hija! ¡Sí, sí, chocho, te lo decimos a ti!”, puede leerse en la misma portada de la revista, dejando claro que el número interpela directamente a la persona que tiene el ejemplar en sus manos. “Tienes un culo, hija, que como te descuides, Calatrava te hace un puente entre nalga y nalga”, indica un destacado que aparece junto a una foto en bikini de tus últimas vacaciones.

Las joyas del número, según comentan desde la redacción de la revista, son el artículo “Ahora le toca a Emma Watson criticar tu ropa” y el reportaje “Las fotos de tu boda SIN CENSURA”.

En otras ocasiones, en vez de interpelar directamente, se dan los apellidos de la lectora en cuestión, como en el artículo “Los pantalones que le hacen más CAMEL TOE a nuestra suscriptora María Hernández”, o se detalla una lista con las lectoras “peor vestidas durante la gala de los Óscar”. Esta última lista está encabezada por Teresa Sanchís, de Girona, y se hace hincapié en el pijama que lució para dormir aquella noche. “Te reíste de la Hathaway pero, Teresa, mi alma, tú no te miraste al espejo antes de acostarte, ¿noo???”, puede leerse. “¡Aaargh, nena, qué lamparones!”, insiste Cuore.

“Ahora llega el momento de la autocrítica”

Desde la revista, argumentan que “donde las dan, las toman”, y los redactores rompen una lanza en favor de las celebrities que han sido objeto de escarnio durante los últimos años.

“Esas pobres mujeres llevan mucho tiempo recibiendo y nuestras lectoras regocijándose porque una ha enseñado el fafarique al bajar de un coche y la otra ha salido un día a la calle sin maquillaje. Ahora llega el momento de la autocrítica”, explica Álvaro García Bermejo, director de la publicación.

Asimismo, el número abre con una “Carta del director” en la que García Bermejo pide excusas porque no ha sido posible insertar en el número, tal y como estaba previsto, un desplegable de tu trasero ya que “aún se está imprimiendo”.