“Últimamente me quedo mirando los paisajes como un bobo y si veo sangre en el suelo doy un rodeo para no pisarla”, admite Marcus Fenix, soldado del pelotón Delta del videojuego “Gears of War”.

No soporta que le toquen el pelo

El otrora aguerrido y despiadado combatiente experimentó el rencor en sus propias carnes cuando, hace unos días, se percató de que ninguno de sus compañeros se había dado cuenta de que había cambiado su rifle habitual “por otro muy mono y que no pesa tanto”.

Esta reacción, junto a su nueva obsesión por el pelo, levantó en él la sospecha de que sus actos están siendo controlados por una chica. “No es normal que encuentres un paquete de munición y des un salto de alegría al confundirlo con un bote de mascarilla”, insiste el soldado.

También sus compañeros han notado que el sargento Fenix no es el mismo: “Se le acercó un Locust ayer y empezó a gritar ‘¡Quítamelo, quítamelo, quítamelo!’ como un histérico”, declara el teniente Minh Young Kim, que recordó a su colega que “estamos en el puto apocalipsis y lo de menos es que se te rompa una uña al activar una granada”.

“El otro día se ofreció a ponerme una venda y tuve que calzarle una hostia porque intentó darme un beso en la herida”, denuncia otro soldado.

El teniente Minh Young Kim teme por la integridad de Marcus Fenix porque también ha cambiado su forma de moverse sobre el terreno: “Intenta saltar un precipicio y lo que hace es saltar y caminar luego, cayendo todo el rato en el abismo mientras grita ‘Ay, perdona, perdona’ con una risa tonta que pone bastante nervioso”.

Young Kim critica la incorporación de la mujer en ámbitos que antes eran eminentemente masculinos y pide un inmediato relevo en el mando “si queremos salir vivos de este puto agujero”.