Esta mañana, en el despacho de su domicilio en Barcelona, un exhausto Enrique Vila-Matas se ha prometido a sí mismo que, tan pronto como termine el capítulo que está escribiendo, se dará permiso para masturbarse a modo de gratificación.

El escritor, que tiene en su haber más de 30 novelas publicadas y acumula numerosísimos ensayos y artículos periodísticos, es uno de los autores más prolíficos y respetados de las letras españolas actuales tanto a nivel nacional como internacional. Pese a todo, al autor de “Bartleby y compañía” le resulta “imposible” parar a medio capítulo y masturbarse sin tener remordimientos de conciencia.

Vila-Matas, que lleva “cuarenta malditos años” escribiendo diariamente para poder ganarse la vida, se caracteriza por publicar novelas repletas de cientos de referencias y citas literarias que la mayor parte de las veces debe recopilar una a una, buscándolas en su inmensa biblioteca como si fuera “un puto minero” del siglo XIX, obligado a levantar kilos y kilos de arena con sus propias manos para acabar encontrando una pepita de oro que, probablemente, ninguno de sus lectores llegue a apreciar.

El autor, que en ocasiones se llama a sí mismo “doctor Pajavento” -en homenaje a una de sus novelas más célebres-, se ha dicho esta mañana dándose ánimos: “Venga, doctor, dos páginas más, terminas el capítulo y luego una pajilla”. Y se lo ha dicho en voz alta y siendo plenamente consciente de que aún necesitaría seis u ocho páginas más para concluir el capítulo.

Mientras se apresura a escribir para llegar a la meta que se ha autoimpuesto, Vila-Matas (Premio de la Real Academia Española 2006 y Caballero de la Legión de Honor de Francia) repasa mentalmente algunos de sus vídeos preferidos de Youporn.com y decide, mientras describe con su bellísima prosa el punto de inflexión vital en el que se encuentra el protagonista de su nueva novela, que el vídeo estrella de la sesión de onanismo de hoy será “Busted MILF just loves black cocks”.