En plena tormenta política desatada por el escándalo de los supuestos sobresueldos en el Partido Popular, el presidente Mariano Rajoy ha comparecido en La Moncloa para lanzar un mensaje de tranquilidad a la opinión pública: “Pase lo que pase en los tribunales y digan lo que digan los jueces, este gobierno cumplirá el compromiso adquirido con los ciudadanos”, ha declarado.

“Cumpliría mi condena pero también mi mandato”

Consciente de que su propio nombre aparece en los papeles que se atribuyen al ex tesorero del PP Luis Bárcenas, Rajoy ha recalcado que “incluso en la cárcel, seguiré siendo el presidente de todos los españoles y, por lo tanto, llegado el caso cumpliré tanto mi condena como mi mandato”.

El presidente ha matizado que no hay motivos para que se vea involucrado personalmente en ningún proceso judicial, pero “dada la actual crisis de confianza acrecentada por los medios de comunicación, me veo obligado a insistir en que estaré al frente de mis responsabilidades ocurra lo que ocurra”.

El mandatario ha continuado su discurso recalcando “la fortaleza de nuestra democracia”, que permite que el actual Ejecutivo mantenga su acción de gobierno “al margen de las sospechas, las insidias y las filtraciones malintencionadas”. Esto muestra, según Rajoy, que “los españoles vamos todos a una, digan lo que digan y publiquen lo que publiquen”.

Finalmente, ha admitido que la clase política “ha visto erosionada su credibilidad”, pero se ha mostrado muy seguro de que “el electorado seguiría apostando por nosotros si se celebraran elecciones hoy mismo, porque los españoles saben lo que conviene en estos momentos y desconocen, porque no existe, cuál es el proyecto de la oposición”.

Viajaría a Bruselas aprovechando el permiso de fin de semana

Mariano Rajoy ha explicado que, “poniéndonos en lo peor”, podría adaptar su agenda si se viera obligado a trasladar su residencia “a un centro penitenciario con buenas instalaciones como, por ejemplo, el de Alcalá-Meco”. Según Rajoy, “hay salas en las que podría recibir visitas de representantes de otros países siempre que se respetara el tiempo reglamentario”. También ha declarado estar dispuesto a sacrificar sus permisos de fin de semana para dedicarlos al servicio de su país.