En su informe anual “Estado Mundial de la Infancia 2013”, UNICEF advierte de los peligros que conlleva una “sobreexposición al inglés” en países no anglosajones por parte de la población infantil. La organización ofrece datos alarmantes que vinculan el aumento de profesionales del sector del marketing, “community managers”, “coolhunters”, “nethunters” o “entrepreneurs” a la creciente presencia del inglés en las aulas.

El marketing conduce a una vida erigida sobre la nada

“Si queremos que nuestros hijos tengan una profesión digna, con ingresos obtenidos gracias a su propio esfuerzo, y que no construyan una vida basada en la apariencia y en la cocaína, es fundamental que moderemos su dominio del inglés”, explica la psicóloga infantil Dalezzia Rizti, coautora del informe. UNICEF entiende que esa moderación del nivel de inglés pasa por “evitar que se acostumbren a usar anglicismos para referirse a cosas que no existen, como por ejemplo el ‘engagement'”, insiste la experta.

Un nivel demasiado alto de francés puede arrojarlos a la poesía

Tampoco el francés es una lengua conveniente si se enseña a los niños sin moderación. Aunque la Sociedad Americana de Lingüística certificó en un estudio que el francés es el mejor idioma contemporáneo para comer y hacer el amor, UNICEF cree que, empleado en exceso, puede incitar a los alumnos a interesarse por la poesía, siendo ésta la quinta causa de pobreza en el mundo occidental. “En casos extremos, la poesía lleva a la filología, ésta a las lenguas muertas y de las lenguas muertas pasamos a tener a adultos que a los cuarenta años siguen siendo mantenidos por sus padres”, sentencia Rizti.