El Vaticano ha emitido un comunicado hace pocas horas informando de que Dios ha decidido prescindir de Joseph Ratzinger. El Todopoderoso ha anunciado el despido con un mes de antelación, por lo que éste no se ejecutará hasta marzo. El cese se debe “a las extraordinarias dificultades económicas que atravesamos” y a Ratzinger solo se le pagarán 21 días por año rezado.

Joseph Ratzinger, que no ha trabajado nunca para otra religión, no ha precisado si recurrirá el despido objetivo. Fuentes del Vaticano dudan que esto tenga sentido: “Es difícil que Dios pueda equivocarse y si Él quiere declarar pérdidas en cuanto a almas salvadas se refiere, es difícil contradecirle”, en palabras del padre Almunia, importante teólogo de la Curia Vaticana. Otros miembros de la Santa Sede creen que su obsesión por Twitter habría llevado a Ratzinger a descuidar su hoja de ruta.

El Papa, quien ha sido el primero en anunciar el fin de su pontificado, ha lamentado la “forma dantesca” que ha elegido el Creador para comunicarle su cese. “Se me ha aparecido un contrato en llamas, como el arbusto de Moisés, y ha empezado a divagar sobre la crisis hasta que me ha dicho lo del despido”, ha explicado. El Santo Padre hubiera preferido que se le apareciera “en carne y hueso” para decírselo cara a cara y no mediante providenciales apariciones, especialmente “tras tantos años de estrecha colaboración”.

“¡Yo rechacé ofertas de Mahoma para venirme al Vaticano porque me hacía ilusión vestir el blanco y sentía los colores!”, ha insistido el aún Pontífice antes de finalizar su comunicado, y preparando ya su caja de cartón llena de efectos personales. Pese a todo, ha admitido que las palabras del Señor no han sido una sorpresa “porque hace días ya vi un anuncio en Infojobs.com donde se buscaba a un pontífice a tiempo parcial y pensé que podía ser para sustituirme”.

Nueva trayectoria en solitario

“En realidad me han hecho un favor. La verdad es que quería dejarlo hace tiempo y esto es una oportunidad. Estoy contentísimo, de verdad”, explicaba Ratzinger entre risas nerviosas. Fuentes cercanas aventuran que el Papa planea seguir trabajando para el catolicismo por cuenta propia “sin jefes y sin horarios y aceptando solo los beatos que yo elija”. Al cierre de la edición, ha podido saberse que ya ha aceptado una oferta de Pedro J. Ramírez para empezar a trabajar como columnista en el diario El Mundo.