Esta mañana, durante la grabación de su programa de cocina, el chef Karlos Arguiñano ha decidido suspender la preparación de un arroz con pollo para hablar sin tapujos de la polémica del euro por receta, confesando “que no puedo callarme más porque nos quieren matar de hambre”.

Arguiñano ha criticado con dureza al gobierno catalán y a los dirigentes de la Comunidad de Madrid, a los que acusa de “pretender que los cocineros españoles paguemos los platos rotos de la crisis”.

“Me tienen frito”, ha lamentado

El popular cocinero ha asegurado que “si me obligan a pagar un euro por cada una de mis recetas, me arruinan” y ha argumentado que la medida “es incompatible con el ejercicio de mi trabajo”. Arguiñano considera, además, que la tasa favorece a las empresas extranjeras de restauración y perjudica “a todos los españoles que, como usted y como yo, quieren ejercer su derecho constitucional a prepararse unas manitas de cerdo, unos puerros cocidos o un arroz con pollo y aceitunas como el que iba a preparar hoy aquí hasta que se me ha cortado el rollo por culpa de estos inútiles”.

Arguiñano ha amenazado directamente al gobierno vasco, advirtiendo de que “en cualquier momento cojo mis ollas y mis trastos y me marcho a Alemania, donde por cierto cocinan como el culo y tienen mucho que aprender”. También ha criticado “a mis colegas de profesión, que no se quejan porque están empanados”.

Sube el precio de los cócteles de fármacos

La polémica ha llegado también al mundo de la coctelería: Javier de las Muelas, empresario responsable de la cadena “Dry Martini”, se ha visto obligado a subir el precio de sus cócteles de fármacos. “Hasta suicidarse vale un pastón hoy en día”, ha lamentado. Los clientes que acudan a uno de sus establecimientos para “matarse a copazos” deberán abonar la cuenta por adelantado.