El robot Curiosity ha encontrado en Marte una serie de rocas cuya morfología coincide con la de las piedras que, desde tiempos inmemoriales, utilizan en la Tierra los levantadores vascos. Asimismo, se han hallado rastros compatibles con la celebración, en la superficie marciana, de competiciones de arrastre de piedras (“Giza-abere probak”). 

La agencia espacial estadounidense NASA estudiará en profundidad dichos rastros y no descarta la posibilidad de que en Marte haya o haya habido vascos “resistentes a una atmósfera más débil que la que hay en España”.

“Si un planeta es seco, escupimos en el suelo”

“Si un planeta es seco, escupimos en el suelo. Y si sobra agua, nos la bebemos”, declara Koldo Cobeaga, astrofísico de la Universidad del País Vasco, cuya teoría es que “el pueblo vasco ha demostrado su capacidad de adaptación en entornos hostiles por un proceso complementario a la selección natural que consiste en sobrevivir por sus cojones”.

El hecho de que nadie se haya acercado al robot de exploración Curiosity para darle una patada parece indicar, según la NASA, que actualmente el planeta está deshabitado y, por lo tanto, las evidencias encontradas son restos de antiguos pobladores “que podrían haberse trasladado a Guipúzcoa al ver que empezaban a formarse las primeras mujeres o las primeras muestras de alcohol destilado (‘patxaran’)”. En cualquier caso, todas las teorías son compatibles con el origen extraterrestre del euskera, sugerido por el experto Txomin Garaicoetxea hace aproximadamente un año.

Iñigo Urkullu, presidente del gobierno vasco, ha manifestado su intención de colaborar con la agencia espacial “y si hay que enviar allí a un vasco para que busque paisanos, no tienen más que pedirlo”, ha añadido.

Los vascos podrían haber matado a los dinosaurios a pedradas

Los especialistas están redefiniendo en estos momentos sus postulados más básicos, acomodándolos a la posibilidad de que el espacio sea en realidad un territorio vasco. “Las duras condiciones ambientales de los planetas que nos rodean hacen pensar que, si hay vida fuera de la Tierra, tiene que ser vida vasca”. Protegidos por la atmósfera terrestre, los vascos de nuestro planeta habrían dado pie “a formas orgánicas más endebles como los catalanes o los belgas, que no sobrevivirían en otro lugar”.

En el marco de esta hipótesis, se cree también que los asteroides cercanos a la órbita terrestre podrían proceder de sistemas remotos habitados por vascos. “Puede que arrojen materiales rocosos al espacio como quien se distrae tirando piedras en un estanque”, explica Cobeaga, quien no descarta que “el supuesto meteorito que acabó con los dinosaurios fuera una pedrada de origen vasco”.