Fuerte varapalo a la marca España.


Desde hace semanas, una cantidad importante de españoles está teniendo fallos en sus miembros viriles experimentando problemas de autonomía y resistencia. El pene español, conocido internacionalmente por su tamaño compacto y su amplia capacidad de respuesta y confiabilidad, podría perder muchos puntos de cara al exterior si los problemas siguen sucediéndose.

“A mí me prometieron que se ponía de cero a cien en cinco segundos, sin embargo cada vez cuesta más ponerlo en marcha y el servicio posventa se desentiende de él porque dicen que mi marido ya no está en garantía”, se lamenta una mujer propietaria de uno de los penes en mal estado.

Ana Mato, ministra de Sanidad, ha pedido esfuerzo y comprensión a todos y especialmente a todas las efectadas y confía en que lleguen pronto “los pinganillos de reemplazo que tienen que traer de Alemania”.