Gollum ha interrumpido su periodo de reclusión en su caverna de las Montañas Nubladas para efectuar la compra de todos los bonos del Tesoro en el Mercado Electrónico Bursátil de Deuda Pública, invirtiendo al plazo máximo permitido por el Tesoro, que en la actualidad es de 30 años. “Es demasiado arriesgado, es demasiado arriesgado… ¿Dónde está? ¿Dónde se metió? Tesoro, ellos me lo robaron…”, ha declarado el exhobbit, admitiendo los riesgos de esta operación financiera sin precedentes. 

El Gobierno ha celebrado la decisión de Gollum aunque muestra sus reservas “porque el carácter del comprador es inestable como suelen serlo los agentes del mercado de valores”.

Gollum: “Yo nos salvé”

Pese a la prudencia escenificada inicialmente desde el Ejecutivo de Rajoy, la noticia ha provocado euforia en los pasillos del Congreso de los Diputados y el ministro de Economía, Luis de Guindos, hijo de Lehman, ha reconocido que “la inesperada compra de deuda pública por parte de esa criatura hace que la ayuda a través del fondo europeo de rescate deje de ser una prioridad”.

La prima de riesgo se ha desplomado al conocerse la inminente inyección de liquidez para España, situándose en los 398 puntos básicos, y el periódico inglés The Guardian abre hoy con el titular “Gollum aparta a Rajoy de las fauces de Merkel”. Según el rotativo, “el mercado está pendiente de las reacciones de Sméagol aunque, sean cuales sean sus recomendaciones, el anillo es traicionero y forzará a Gollum a cumplir su palabra”.

Una oferta “que va como anillo al dedo”

Gollum ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) intente adquirir deuda pública española, arrebatándosela a él: “Sí, sí, mi Tesoro… para salvar, para nuestro Tesoro, para no dejar que lo tenga Él… nunca. Pero está yendo hacia Él, con cada paso se le acerca más. ¿Qué pensará hacer el hobbit, nos preguntamos, sí, nos preguntamos?”. Luis de Guindos se ha apresurado a aclarar al comprador que “si el hobbit soy yo, ya le digo que el hobbit no pondrá dificultades a la compra de todos los bonos, replanteando la estrategia con el BCE si fuera necesario”. Las aclaraciones del ministro han acabado de disipar las dudas de Gollum: “Ser muy bueno, buenísimo, ¿eh mi tesoro?. Seamos buenos, entonces, buenos como los peces, dulce tesoro, pero con nosotros mismos. Sin hacerle ningún daño al buen hobbit, naturalmente, no, no”.

A última hora de la mañana, el Gobierno tildaba la negociación de “éxito total” y admitía que la intervención de Gollum le va a España “como anillo al dedo” dada la situación financiera que está atravesando el país.