“Llevaba rato aguantándose y al final pasó lo que tenía que pasar”, sentencia una compañera de Laura Lovano, la rubia con mechas que ha explotado esta mañana a causa del calor en una oficina de Sevilla. El aire acondicionado no daba abasto y la víctima no pudo soportar la situación: se levantó enfurecida y, tirándose del pelo de pura desesperación, abandonó su lugar de trabajo provocando un gran estruendo. 

“Y entonces nos miramos entre todos y dijimos: ya está, ya ha explotado”, insiste la amiga de la rubia con mechas. El suceso ha llevado a las autoridades a advertir del peligro que supone la exposición de las rubias con mechas a altas temperaturas. “Tienen poco aguante, se encienden con facilidad”, explica un portavoz de la Policía Nacional.

La familia de Lovano corrobora que la mujer es “pura dinamita” y que el calor asfixiante “la enciende”. Se ha sabido también que el año pasado tuvo que anular una estancia en Londres “porque con la lluvia se le llenaba la boca y al final saltaba”. Sus amigos reconocen que con Laura se cumplen todos los tópicos de las rubias con mechas: “Es explosiva y eso atrae, pero a veces es un poco inaguantable. Los novios le duran poco porque enseguida les hincha las pelotas”.

“El fuego interior arrasa su flora intestinal”

Tras la explosión, la rubia con mechas ha sido trasladada al hospital Mario Moreno Cantinflas, donde su médico de cabecera sigue atendiéndola en estos momentos. “Su temperamento y su fuego interior han arrasado su flora intestinal, por lo que la paciente termina cagándose en todo”, explica el médico. Laura estará unos días de baja “porque cuando piensa en volver a la oficina echa humo”.