La subida de las temperaturas en España ha motivado al Ejecutivo de Mariano Rajoy a plantear “un cambio en la estrategia de gobierno durante los meses de julio y agosto”. En concreto, el presidente ha decidido instaurar un gobierno en la sombra que ejerza sus funciones “alejado de la luz de los focos”. La intención es que el Ejecutivo “no llegue quemado a septiembre” y que el presidente se conserve en un lugar fresco y seco. Aunque no se han filtrado detalles de este gobierno en la sombra “porque de eso van los gobiernos en la sombra”, se sabe que el presidente tomará sus decisiones desde un búnker aislado y que no acudirá al Parlamento a rendir cuentas de nada.

“Cuando empiece el nuevo curso ya nos reencontraremos y hablaremos de lo que hemos hecho todos en verano”, ha aclarado Rajoy. Sus palabras hacen sospechar que, al regresar de su etapa en la sombra, podría emular a su antecesor, que convocó un pleno extraordinario para enseñar las fotos de sus vacaciones.

“Esto es como lo de los Ferrero Rocher”

El presidente ha comparado su gobierno en la sombra con los bombones Ferrero Rocher, que no se suministran en verano por la dificultad de conservar el chocolate a altas temperaturas. “Con este calor no se puede rendir al cien por cien”, ha sentenciado. También ha dicho que “dejamos este país con menos paro y con una Eurocopa, así que de momento es mejor no tocar nada”.