Según un informe del Centro de Prevención de Enfermedades del Gobierno norteamericano, en poco más de 15 años el 42% de los estadounidenses será obeso y habrá, por lo tanto, 120 millones de ciudadanos con más de 90 kilos de peso. Este dato ha sido celebrado por el prestigioso endocrino Isaiah Blash-Potombo, director de la revista especializada “Review of Endocrinology and Metabolism”, quien ha expresado su satisfacción “porque cada vez somos más”. 

El experto, con once años de experiencia en su especialidad y más de treinta comiendo, criticó ayer al alarmismo en la Universidad de Columbia, donde dio una ponencia desde el butacón con ruedas en el que se mantiene postrado desde hace varios años. Después de elogiar “los prometedores avances que se están realizando en el campo de la bollería”, el endocrino aseguró que “lo que no mata engorda y desde un punto de vista médico esto es fenomenal”.

En su conferencia, Blash-Potombo arremetió contra las dietas, que provocan un malestar casi inmediato en el paciente porque se ve privado de lo que su propio cuerpo le pide. “No estoy hablando de efectos secundarios puntuales. Se aprecia malestar general, hambre, nerviosismo y frustración en el 100% de los pacientes sometidos a un régimen alimentario. Si estuviéramos hablando de un medicamento, ya lo habrían prohibido en todo el mundo”, argumentó. Y a los que hablan de diabetes, ateroesclerosis o enfermedades vasculares, el especialista quiso aclararles que “ningún arqueólogo ha hallado cadáveres de personas obesas, ahí dejo este dato para quien quiera sacar conclusiones”. Luego se comió dos barras de chocolate Nestlé y orinó en una bolsa “que es más práctica que el nuevo iPad”.

“Si fuera obeso no me importaría”

Isaiah Blash-Potombo asegura que él mismo lleva una alimentación natural “en el sentido de que es natural comer cuando tienes hambre”. Y no teme a la obesidad: “Cuando llegue, no me importará. Llevaré una vida normal, como ahora, sin miedos”. También anunció que está preparando un libro de divulgación titulado “Come lo que te salga de los cojones”, cuyo título “explica todo lo que tengo que decir sobre el tema y luego en el interior lo que hay son fotos de comida, cosas que yo recomiendo porque, como están buenísimas, mejoran el estado anímico”.