El cocinero Karlos Arguiñano ha anunciado hoy que pondrá a disposición de los españoles sus sobras completas. Tras más de diez años cocinando ante las cámaras, el popular presentador ha decidido compartir “los restos de comida que he ido conservando para devolver a la sociedad el cariño que me ha dado en tiempos en los que toda ayuda es poca”. A través de un comunicado difundido por su productora, Arguiñano reconoce que “siempre me dio pena tener que tirar a la basura lo que cocinaba para la tele, así que desde que empecé en ETB lo he ido congelando todo”.

Aunque esgrime el argumento de que “se ha disparado el número de españoles que recurren a los servicios sociales para comer y hay que hacer algo”, el presentador reconoce que el congelador se le ha quedado pequeño “y hay un bacalao de 1994 que me mira como diciendo ‘Mátame'”. Los precios de las sobras completas serán asequibles y se ofrecerán “envueltas en papel de plata autografiado”.

Arguiñano asegura que su iniciativa no es nueva “porque también los Beatles o Pink Floyd van reciclando lo que hicieron hace tiempo”. Tampoco descarta “subastar en directo los platos que vaya cocinando, enviándolos aún calentitos por mensajero urgente”. Aunque el cocinero cree que su iniciativa será un éxito, reconoce que algunos miembros de su productora se mostraron reticentes “porque los de la tele dicen que la gente ve mis programas por los chistes y los análisis políticos que hago, pasando un poco de la comida”.

Gabilondo venderá las camisas que lleva en sus vídeos

El periodista Iñaki Gabilondo también tiene la intención de ofrecer a su audiencia “algo más que mis análisis políticos”. Su idea es vender las camisas y las corbatas que luce en los editoriales de su videoblog, “La voz de Iñaki”. También estudia la posibilidad de amenizar sus parlamentos con saltimbanquis que “aparecerían en segundo plano haciendo monerías, pero monerías que subrayarían mi discurso”. La decisión se tomó “después de ver el éxito que tuvo el vídeo en el que yo mismo ilustraba las fluctuaciones del mercado haciendo juegos malabares”.