Muy cerca se quedaron los ciudadanos de Ruanda de comprobar cómo su Gobierno, acusado por Amnistía Internacional de la desaparición de miles de personas durante el genocidio de 1994, empezaba a respetar los derechos humanos. La campaña de Facebook “1.000.000 de ‘Me gusta’ para que Ruanda rectifique su política represiva, respete los derechos humanos y encarcele a su Presidente. ¿Quieres detenerlo? COPIA ESTO EN TU MURO YAAA!!” ha reunido en muy poco tiempo cientos de miles de adhesiones en todo el mundo.

Durante meses, ciudadanos de todo el planeta han expresado su indignación desde sus sillas de oficina rebelándose con energía contra lo que consideran un grave e indignante atentado contra la Humanidad, tal y como expresan en sus respectivos perfiles sociales con mensajes como “una pena que sucedan cosas así entre todos podemossss darle a me gusta si tienes un mínimo de esperanza y alma”. Pese a todo, faltaron dos “Me gusta” para cumplir el objetivo de la campaña.

Desde el gabinete de Paul Kagame, actual presidente de Ruanda, se ha vivido con máxima expectación la escalada de “Me gustas” en Facebook, dado que pudo haber supuesto una estocada importante para su Gobierno. “El presidente estaba dándole a F5 todo el rato para actualizar la página, comprobando aterrado cómo mucha gente le daba a ‘Me gusta’. Incluso algunos amigos suyos lo hicieron en plan pasivo-agresivo por fastidiar o incluso desde la ironía, pero cuenta lo mismo y es peligroso jugar con esto”.

El criminal de guerra temía que la campaña de Facebook llegara al millón de adhesiones y verse así obligado a dejar de robar ayuda humanitaria, abandonar el negocio de las minas de diamantes o montar escuelas para sus niños soldado. “O incluso pedir perdón a los familiares de las víctimas uno a uno, y hablamos de millones de personas. Aunque para ahorrarse trabajo quizá hubiera pedido perdón por Facebook también”, comenta un portavoz de su Gobierno.

La ONU también ha presionado al régimen

Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU, ha expresado su rabia por el hecho de que la campaña de Facebook no haya logrado su objetivo, y ha manifestado la adhesión incondicional de la ONU a la misma. “Aquí no hay nadie, absolutamente nadie de la organización, que no le haya dado a ‘Me gusta’ y haya hecho todo lo posible por acabar con el régimen de Kagame. Yo, por ser presidente de la ONU, tengo bastantes amigos en Facebook y, quieras que no, la gente le da a ‘Me gusta’ a todo lo que pongo, ya sean campañas para derrocar gobiernos o fotos de gintónics”.

Desde Amnistía Internacional, sin embargo, dicen haber aprendido la lección. “Ojalá en vez de decir ‘1 millón contra Kagame’ y quedarnos a solo dos personas de la meta, hubiéramos dicho ‘999.998 contra Kagame’. El asesino ya estaría siendo juzgado”, se lamentan desde la organización humanitaria. Para futuras movilizaciones en la Red, valoran sortear iPads entre los afiliados para conseguir más adhesiones.

No es la primera vez que un Gobierno se siente presionado por las redes sociales. Hace unos meses, el régimen chino comprobó horrorizado que una colección de fotos con filtros de estética vintage mostraba en Instagram imágenes de varios presos políticos siendo ejecutados.