La española Josefa Villato ha ganado la séptima edición del Campeonato Mundial de Salto de Régimen celebrado en la ciudad holandesa de Arnhem. La mujer, natural de Burgos, llevaba cinco años sometida a un estricto régimen alimentario con el que consiguió perder casi 40 kilos. Ignorando sus progresos, e incluso habiéndose acostumbrado ya a prescindir de los dulces, logró devorar una tarta de chocolate y varios productos de bollería industrial sin pestañear. Lo hizo a gran velocidad y sin torcer el gesto, demostrando al jurado que la facilidad con la que tiraba por la borda años de contención y sufrimiento dejaban muy atrás a sus contrincantes.

Para el campeonato mundial se han celebrado fases eliminatorias en Bélgica, Polonia, Rumanía, Ucrania y Honduras. En todas ellas, los participantes llegaban a saltarse el régimen pero en raras ocasiones lograban reprimir el llanto o disimular la mala conciencia. Josefa Villato, sin embargo, ha mostrado “una falta de voluntad de hierro y una actitud de darle todo igual fuera de serie”, en palabras del jurado. La burgalesa no se siente especialmente orgullosa del triunfo pero admite que gozó superando la prueba.

El jurado de la final en Arnhem lo formaban especialistas en psicología y nutrición pero también grandes expertos en saltarse dietas a la torera. “No solo ignoró los cinco años de trabajo sino que, al terminar, ni siquiera tuvo interés en pesarse para conocer la magnitud del desastre”, explica el presidente de la Asociación Holandesa de Exgordos. “Aguanté veinte años de relación con un imbécil y decidí divorciarme en cinco minutos. Dicho y hecho. Me sirvió de entrenamiento para la prueba. Y además fue él quien casi me obligó a ponerme a régimen”, explica la ganadora.

La medalla de plata del campeonato fue a manos de Belinda Bersh, una americana de 35 kilos de peso que pudo engullir la mitad de una tarta de manzana pero finalmente se hundió y empezó a abofetearse en la cara mientras intentaba provocarse el vómito.