La Asociación Española de Niños ha emitido esta mañana un comunicado escrito en libreta de espiral apoyando los recortes en materia de educación anunciados por la Comunidad de Madrid y pidiendo que se extiendan al resto de España. “Una ora de clase ala semana cumple tods los standares dl Consejo Regulador d la Uniòn Eurpea”, explican en el escrito. Los niños consideran también que el sueldo de los profesores es exagerado y que los docentes “no merecen mas dl sueldo mínimo interpofesional”. El motivo es, según dicen en el texto, que muchos de ellos “tienen mania a los niños”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha declarado que “el alumnado es una parte importante en la negociación y su opinión merece ser tenida en cuenta, tanto como la de cualquier profesional de la docencia”. El comunicado de los niños aboga también por la supresión definitiva de los deberes no remunerados.

Alvarito Bosch, estudiante de tercero de Primaria en el Centro Escolar Fumanchú de Móstoles (Madrid), se ha erigido como portavoz del movimiento de apoyo a los recortes y considera que “hemos estado sometidos durante años a un concepto magnificado del hecho educativo que descarta otras facetas de la vida del individuo también fundamentales para la adquisición de competencias tanto emocionales como profesionales, ya sean los videojuegos tipo Call Of Duty, el análisis crítico de contenidos televisivos o, en general, la inversión de tiempo en actividades lúdicas de todo tipo que fomentan el hecho social y la construcción de uno mismo como persona”. Bosch es especialmente crítico con las matemáticas, que según él “están dando muchos problemas desde hace tiempo y nadie se atreve a cuestionarlas por miedo a ejercer cambios drásticos en los planes educativos”.

El comunicado de la Asociación Española de Niños incluye un horario orientativo elaborado con lápices de distintos colores en el que se especifican las clases que deberían impartirse tras los recortes. Educación sexual y Teatro son las asignaturas consideradas troncales, en detrimento de otras materias que han sido directamente desterradas del curriculum académico. También se recomienda establecer como norma inquebrantable la suspensión obligatoria de la clase si el profesor llega cinco minutos tarde.